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domingo, 29 de noviembre de 2009

EL CONCEPTO DE LITERATURA


En primer lugar diremos que la literatura es un arte hecho con palabras y, como tal, su finalidad última es la creación de belleza: la función fundamental de la lengua literaria es conseguir belleza y expresividad mediante un lenguaje peculiar alejado del uso corriente, meramente comunicativo, de la lengua. Del mismo modo, la literatura es también una manifestación cultural, social e histórica relacionada directamente con la sociedad en la que surge y se desarrolla.

El texto literario es la expresión concreta del fenómeno literario, materializado en la propia obra literaria. Por tanto, el texto es el mejor instrumento para el conocimiento de la obra literaria: el estudio de la literatura, pues, se debe hace siempre atendiendo, desde un principio, a sus manifestaciones concretas, es decir, a los textos.

La literatura es, pues, un fenómeno artístico procedente del espíritu sensible humano y una manifestación sociocultural. Las influencias entre literatura y sociedad son mutuas: la literatura se deja influir por las circunstancias histórico-sociales y, a su vez, incide en la mentalidad social.

La Literatura también es un medio de expresión personal, humano y no sólo un conjunto de formas artísticas con una intención estética o de búsqueda de la belleza. Así, la creación literaria suele ser para el escritor un impulso irreprimible, es decir, el escritor escribe porque siente la necesidad de expresar su sentimientos, sus ideas, sus temores, sus alegrías, su personalidad...

Además, el fenómeno literario es algo mucho más importante pues la literatura está directamente relacionada con la sociedad, con la Historia y con la cultura en general. La obra literaria expresa y transmite, además de belleza, todo un conjunto de creencias, tradiciones, impresiones y gustos sociales: los grandes escritores han sido considerados como intérpretes de la Humanidad, del mundo y de la propia existencia humana. Desde sus orígenes, la literatura ha estado presente en el desarrollo de las sociedades humanas y, por ello, ha recogido y transmitido las inquietudes sociales: el autor-como miembro de una sociedad- ha reflejado consciente o inconscientemente las ideas de su sociedad (literatura realista del Barroco y del Realismo) y la propia obra literaria-en un acto de condicionamiento recíproco-puede influir en el modo de vida de la sociedad en la que surge (literatura religiosa de la Edad Media, literatura idealista del Renacimiento...).

Del mismo modo, la literatura es también comunicación lingüística-en el más puro sentido de la palabra ("Poesía es comunicación" decía Vicente Aleixandre)- y cultural: es un puente entre el alma del artista y la del lector; incluso en muchas épocas históricas se ha considerado como un puente entre el hombre y la divinidad (Romanticismo).

La literatura también es, en cierto modo, un medio de conocimiento que emplea el propio hombre para comprenderse a sí mismo y sus relaciones con el mundo; la novela intelectual o la poesía intuitiva serían ejemplos claros de esta vertiente literaria.

Así pues, podemos concebir la literatura como un producto artístico y al mismo tiempo un producto social, como un medio de expresión y comunicación entre el hombre y el mundo y como un modo de conocimiento: desde sus inicios, el arte literario, se ha hecho eco del folklore y de las tradiciones culturales existentes en las sociedades, como veremos en la Edad Media (literatura de tradición oral) y, muchas veces, se ha convertido en un verdadero espectáculo social.

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